Mi experiencia con la tomografia con contraste

Buscando con el cardiólogo y nefrólogo por meses la causa de una presión alta (descartando después de unos meses el corazón), fuimos por el lado de los riñones. El nefrólogo me mandó a una clínica para hacerme una tomografía.
Una de las cosas que más me sorprendió al hacerme la tomografía con contraste es que el medio de contraste oral (el líquido que antes se bebía) ya no se bebe más por problemas de alergia (de todas formas, cuando te inyecta la médica, pide que le avises si sentís sabor metálico en la garganta o ganas de toser).
Me pidieron un ayuno de 4 horas antes del estudio, y al llegar me dieron un código para ver el diagnóstico, ya que no lo daban en papel, lógico, porque al final fueron 68 imágenes. -Imagínense tener que darle a cada persona que se hace una tomografía esa cantidad de papel; de todas formas, pagué una buena cantidad de dinero por hacérmela, se podría justificar, no tanto por el lado ecológico, obviamente-.
Fui un día de bastante frío; la semana pasada estuvo muy fresco, y al entrar, noté que no tenían ni una estufa en el lugar, sí aire acondicionado frío, pero no tenían ningún medio de calor; ergo, cuando me acosté en el tomógrafo, estaba temblando. —Tranquila —me dice la médica, a lo que respondí: «Estoy tranquila, pero me estoy cagando de frío!»
Intentaron inyectar el líquido en mi brazo izquierdo, pero como tengo las venas muy finas, la médica no lograba hacerlo entrar. Intentó con el derecho y tampoco tuvo suerte, así que llamaron a otra mujer, que claramente tenía más antigüedad porque un poco más arriba logró conectar.
-Algo que hay que tener en cuenta es que lo ideal es llevar un pantalón jogging; yo llevé un jean, ergo tuve que bajarlo para que el botón y el cierre no interfieran con el imán de la máquina. Tampoco lleve anillos, ni nada que pueda interferir. Por las dudas, me saqué el piercing y lamentablemente perdí la pelotita, osea, estoy con un piercing abierto. Quería encontrar mi piercing viejo de strass; la verdad, no sé dónde quedó-.
Me hicieron subir los brazos y, dejándome sola en la habitación muerta de frío, comenzamos.
Primero hicieron una pasada sin el líquido, con el tomógrafo diciéndome cuándo respirar y cuándo retener el aire; luego me pasaron el contraste intravenoso. No tenía dolor;-estoy acostumbrada a los pinchazos por la millonada de análisis de sangre que tengo desde que me descubrieron el hipotiroidismo; lo que sentí fue asquito por el sonido del líquido pasando por el tubo-. Una vez que pasó, se sintió un calor por la garganta, el abdomen, las piernas. -El calor no duró, hacía mucho frio-. Una vez terminado, me retiraron la aguja y me desearon buena suerte. -Lo único que tuve un par de días fue una sensación rara en la boca, pero parece ser que es normal, como que se pierde un toque el gusto. Y bueno, un moretón tremendo en los dos brazos porque me reventaron las dos venas-. Ayer recibí los resultados y esperé al informe que lo cargaron más tarde; según dice el informe, estoy bien de los riñones, osea que es volver a ir al nefrólogo y charlar con él para descubrir por qué tengo la presión alta. Dejo una de las imágenes para que chusmeen cómo se ve.